Inseguridad alimentaria en el mundo y en España

¿Sabes el significado de “seguridad alimentaria”? No es solamente que los alimentos que ingerimos no sean dañinos para nuestra salud, sino que va más allá. La seguridad alimentaria en la población implica lo siguiente (Fuente: Ayuda en Acción):

 

  1. Tener comida disponible.
  2. Poseer de capacidad para tener acceso a la comida: dinero.
  3. Que estos alimentos sean suficientes, inocuos y nutritivos, para poder ingerir energía para realizar nuestro día a día de forma activa.
  4. Estar en disposición de que esta situación sea continuada en el tiempo.

 

Según la FAO, una persona padece inseguridad alimentaria cuando “carece de acceso regular a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para un crecimiento y desarrollo normales y para llevar una vida activa y saludable. Esto puede deberse a la falta de disponibilidad de alimentos y/o a la falta de recursos para obtenerlos”.

Tenemos el horizonte 2030 para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El número 2 de los mismos es el Hambre Cero por lo que monitorizar este problema cada vez cobra mayor importancia.

 

 

Parece imposible que en pleno siglo XXI haya población en estas circunstancias, ¿verdad? Pues bien, la cifra de personas subalimentadas te va a sorprender. El indicador que se utiliza para medir esta situación se llama “Prevalencia de subalimentación” (PoU, por si siglas en inglés). La FAO en el 2020 realizó un estudio para conocer las cifras de hambre en el mundo, del cual conocemos los siguientes datos:

  • En el año 2019 pasaron hambre 690 millones de personas en el mundo (un 8,9% de la población total).
  • En ese mismo año, 2.000 millones de personas no han podido acceder a una cantidad de comida suficiente y nutritiva.
  • Desde el año 2016, esta cifra se ha incrementado en 60 millones de personas.
  • Sigue habiendo una importante desigualdad en nuestro planeta: Asia sigue siendo la región con más desnutridos (381 millones de personas, un 8,3% de su población), seguida por África (250 millones de personas, un 19,1% de su población).
  • Las previsiones estiman que, si nada cambia, en el año 2030 el 50% de los hambrientos del mundo estarán en África.
  • La pandemia de la COVID19 ha conllevado pasar de 83 millones de desnutridos a 132 millones.
  • La mayoría de personas que sufren hambre viven en países de desarrollo, donde el 12,9% de la población está subalimentada.

 

 

Pero no pensemos que en nuestro país las cifras son insignificantes. Los datos que ofrece la FAO sobre el hambre en España son los siguientes: en el periodo 2014 – 2016 había algo más de 500.000 personas en situación de inseguridad alimentaria severa, un 1,1% de la población. Sin embargo, en el periodo 2017 – 2019 la cifra asciende a más de 800.000 en total, un 1,8% del total.

Si aumentamos la perspectiva e incluimos la inseguridad alimentaria, en España hay 4 millones de personas con inseguridad alimentaria (datos del periodo de 2017 – 2019). Un incremento bastante llamativo, si lo comparamos con los datos del periodo anterior: 3,3 millones de personas (2014 – 2016).

Es decir, el porcentaje de inseguridad alimentaria en la población ha pasado de un 7,1% a un 8,6% en tan sólo 3 años.

 

Las cifras del hambre llevan tres años subiendo y, paradójicamente, datos como obesidad no paran de crecer. ¿Podemos hacer algo para cambiar la situación? ¿Queremos hacer algo para cambiarla? El desarrollo regenerativo, del que hablábamos en el post anterior, nos puede ayudar a paliar esta situación.

 

Escrito por Irene del Amo Arregui.

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